El pasado sábado desarrollamos una jornada lúdica organizada en cinco estaciones: calma, identidad, recreación, salud y medio ambiente.
A través de cada una, nuestros beneficiarios reconocieron y vivieron sus derechos mediante actividades significativas que fortalecieron el bienestar emocional, la autoestima, la convivencia, el autocuidado y la responsabilidad con el entorno.
Una experiencia que nos recuerda que los derechos de los niños no solo se enseñan, se viven.







